Una mezcla entre realidad y fantasía... no le gusta la astrología porque él es más de la astronomía y para colmo nunca lo convenció la idea de compatibilizar (ideas, creencias, costumbres, autores, vidas, ámbitos, ni personas), esa es una de sus carácterísticas... Él puede ser un sueño para vos o, configurar de pronto una pesadilla.
Una mañana contra todo pronóstico despierta a tu lado y no entiende cómo los astros pudieron predecirlo. En lo único que él confía es en sus predicciones y sus opiniones que suelen ser bastante nefastas, generalmente negativas y de no tan largo alcance.
Antes de relacionarse con alguien, su mente superdotada ya conoce la historia que va a vivir, en su cerebro va siguiendo los pasos que lo llevaran a completar su profecía.
Antes del principio, él ya sabe su final; sabe con quién, cómo y cuándo y sobre todo da vida al después.
Siente que algunas experiencias de su vida son suficientes para desdibujar el futuro, algunas vivencias de su corta vida lo hacen sentir con el poder de etiquetar personas e historias.
No era por una cuestión religiosa, ni por temor a equivocarse o a ilusionarse con una falsa idea del futuro, era por egocentrismo? Sería el mero hecho de creerse superior a cualquier premonición o mecanismo premonitorio lo que lo lleva a no creer es los dichos de la astrología?
No es fácil para mi dilucidarlo.
Miles de veces pensé, sin lograr una conclusión, en cuáles eran sus motivos y, tratando de evitar juicios de valor, me decidí solo a observarlos, a veces de cerca y otras de más lejos.
Así como digo lo malo también diré lo bueno, esto es que hay quizás una cuota de sabiduría en su incredulidad, ya que el no corre el riesgo de hacerse ilusiones; aunque antes de empezar a comprometerse o creer en los sueños, es él quién pone final a las historias, tal vez ese argumento de que estaba acordado, se había planeado o se sabía desde el principio es una simple falacia; en una de esas, simplemente cuando las papas queman prefiere apagar el horno e impedir que una siga cocinando expectativas.
Lástima me da pensar lo que se pierde y lo que ya ha perdido en el pasado, porque ya lo decía Kierkegaard que el donjuanismo no genera ninguna satisfacción y a la larga se van quedando más y más vacíos; pero para el hombre que no cree en la horóscopos no hay placer en la permanencia; o más bien; es tanto el placer que podría generarle una historia en serio que no podría aceptarlo o siquiera creerlo.
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