cuando me cantó, escuché su voz angelical y sentí la vibración del sonido, no sabía cómo comprendí qué es Dios y que Él existe, no sabría cómo explicar la revelación que tuve, no sabría describir las sensaciones exactas; lo cierto es que el mundo ya no era el mismo para mi, hasta las cosas habían cambiado de color, mi corazón estaba completo, mi vida no tenía faltas, y del golpe ese calor, ese calor que se siente cerca del pecho y que asciende hacia la cara: el calor de los sentimientos.
solo bastó oir unas notas, su armonía y su belleza me hablaban de algo más, la vida no podía ser solo esto; si hay algo que te causa estremecimiento... hay algo más detrás de ello.
ella no sabía qué había pasado al principio, no entendió, pero mis lágrimas también la conmovieron, ella vio a través mío y se encontró con mis pensamientos; sobraban las palabras, fuimos hijos del viento, en ese preciso instante nos quedamos sin aliento, no habrá ficción no fantasía que superara jamás aquello...
viernes, 11 de noviembre de 2011
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