- hola, cómo estás? Sé que me odiás así que eso no puedo empeorarlo pero me pregunto el por qué de ese odio, tengo mi teoría..
- ....
- para mi me odiás porque pensás que soy estúpida o creés que te hice algo.
- no sé a qué te referís, pero la verdad es que no odio a nadie.
- bueno, perdón que te haya dicho estas cosas pero en algún momento de la vida lo tenía que hacer, no podía dejar este mundo sin saber la causa de tu odio.
- no problem.
- me parecés perfecto, tenés un porte, una cara, esos ojos, sos brillante y tenés ese sentido del humor tan agudo con la cuota perfecta de sarcasmo, sé que debés tener algún defecto, pero es imposible para mi encontrártelo; si bien no nos conocemos en profundidad, te conozco hace más de 10 años y todo de vos me encanta, me resulta tan seductor, sos atractivo, te quedan muy bien los tiradores; y como sé que no te agrado te agradezco que me hayas dejado quererte en silencio, bueno sé que a veces no fue tan en silencio por tantos likes y tantos comentarios, pero bueno ahí si pagué un poco la consecuencia, igual te pido dejame que te siga, que te quiera en silencio, porque no te voy a molestar y con eso ya podés hacer mi existencia un lugar mejor,
- querés ir a tomar algo? Quizás me podés contar un poco más tu historia, te parece?
- sí, claro. Ahora?
- sí si ahora, si podés...
- bueno vamos, pero elegí vos el lugar porque yo no sé que está abierto a esta hora, a mi me gusta Le Pain pero ya está cerrando.
- vamos a un lugar que yo conozco.
- gracias por tus palabras, hay que animarse a decirle algo así a alguien, te felicito en ese sentido.
- gracias a vos por no pensar que estoy loca... ( ella pensaba que él igualmente lo pensaba)
Ya en el auto, ella algo incómoda y él un poco confundido, hablaron más bien de trivialidades para evitar pensar que eran algo más que desconocidos. Unos minutos después llegaron al bar de su preferencia que tenía luz tenue y disfrutaba un bastante grato silencio. Se acomodaron en una mesita alejada de la puerta de entrada para aprovechar más la intimidad del silencio.
- bueno contame por qué decís que te odio?
- bueno todo empezó en algún momento sin motivo aparente pero creo que el detonante fue una noche que después de clase me alcanzaste en tu auto.
- ah yo te alcancé?
- si, estábamos en clase, la clase terminó y yo no sabía cómo llegar adonde tenía que ir y vos escuchaste adónde iba y te ofreciste; y yo me moría de la felicidad, pero tenía que disimular claro, y bueno me subí a tu auto y sentía que estaba viviendo un sueño pero estaba nerviosa, muy nerviosa, y bueno cuando me pongo nerviosa suelo decir estupideces, y yo te dejé llevar la conversación a vos entonces empezamos a hablar de Capussotto, que nos encantaba y que el más me gustaba era Bombita, con los burócratas no me acordaba 'qué' del espacio y ahí vos me completaste..
- sindicales, los burócratas sindicales del espacio.
- si si, eso! dije yo, que antes había preguntado por la otra palabra que no me la acordaba y para describirla había dicho muchas pavadas que denotaban que además de estúpida era una ignorante; después me preguntaste que adónde iba, bueno yo la dirección ya te la había dicho y entendí que quizás no te la acordabas, y no me lo preguntaste una vez sino tres, y las tres veces te contesté lo mismo, ya que por los nervios no me percaté que tu pregunta se refería a otra cosa, y me parece que al final no te lo dije nunca pero iba a la casa de una amiga de la facultad que se recibió ese día, iba a su festejo.
- te escucho. (Le dijo mientras la miraba absorto y bebía su grapa, de a pequeños sorbitos.)
- y bueno cuando llegamos yo no me quería ir de hecho no quería que manejes rápido así podía prolongar un poco más esa sensación de paraíso, hablamos de un profe que venía de muy lejos a dar clase; vos dijiste: "cuando la limosna es grande..."y yo traté torpemente de defenderlo, y cada vez me sentía más estúpida y que estaba arruinando por completo la oportunidad. Vos ibas a un shoot o prueba de video para una película en la que ibas a participar que después se proyectaría en el Malba, cosa que googleé en varias oportunidades y nunca pude ver lamentablemente. Y bueno llegamos, y al momento de bajar del auto, me miraste y me hiciste un movimiento con la cara como diciendo este es mi saludo, así nos despedimos; ni se te ocurra acercarte a darme un beso porque no te toco ni con un palo, esta es la primera y la última vez que te alcanzo a algún lado, y yo que ansiaba darte un beso o al menos rozar tu rostro me quedé con las ganas truncas.
- qué malo fui.
- no malo no, qué se yo, más bien correcto; no te culpo, por como me senté y las boludeces que dije yo también hubiera pensado de mi que era una tarada.
- ahora parecés menos, jaja
- jajaja, y bueno a pesar de toda mi estupidez yo no podía evitar mi cara de feliz cumpleaños, me habías llevado vos y para mi era tremendo. Y bueno no sé si antes o después o tal vez durante, te empecé a likear mucho en facebook y, en lugar de gustarte, te molestaba y para colmo un día no tuve mejor idea que hablarte por inbox y vos, que sos un crack, me respondiste muy amablemente pero a mi se me ocurrió contarte un chiste - que en ese momento le estaba contando a todo el mundo - y bueno lo leíste, no me contestaste, borraste la conversación y me bloqueaste de facebook; cosa que nunca me había hecho nadie en la vida, apenas me di cuenta, que fue casi en el mismo momento, me puse a llorar y bueno de ahí nunca más en tu vida me desbloqueaste y yo te mandaba en febrero tu saludo de cumpleaños por mail, mails que claramente nunca tampoco contestaste.
- yo pensé que me quisiste tomar el pelo y me enojé!
- yo no hago esas cosas, no es mi estilo, solo quería entrar en confianza con vos y ver si te reías de mi chiste, pero, como está visto, no me salió y me puse re mal, me brotó la angustia enseguida; estaba en la oficina y me fui a llorar un rato al baño. (...Continuará...)
jueves, 9 de junio de 2016
martes, 5 de abril de 2016
El hombre que no creía en los horóscopos
Una mezcla entre realidad y fantasía... no le gusta la astrología porque él es más de la astronomía y para colmo nunca lo convenció la idea de compatibilizar (ideas, creencias, costumbres, autores, vidas, ámbitos, ni personas), esa es una de sus carácterísticas... Él puede ser un sueño para vos o, configurar de pronto una pesadilla.
Una mañana contra todo pronóstico despierta a tu lado y no entiende cómo los astros pudieron predecirlo. En lo único que él confía es en sus predicciones y sus opiniones que suelen ser bastante nefastas, generalmente negativas y de no tan largo alcance.
Antes de relacionarse con alguien, su mente superdotada ya conoce la historia que va a vivir, en su cerebro va siguiendo los pasos que lo llevaran a completar su profecía.
Antes del principio, él ya sabe su final; sabe con quién, cómo y cuándo y sobre todo da vida al después.
Siente que algunas experiencias de su vida son suficientes para desdibujar el futuro, algunas vivencias de su corta vida lo hacen sentir con el poder de etiquetar personas e historias.
No era por una cuestión religiosa, ni por temor a equivocarse o a ilusionarse con una falsa idea del futuro, era por egocentrismo? Sería el mero hecho de creerse superior a cualquier premonición o mecanismo premonitorio lo que lo lleva a no creer es los dichos de la astrología?
No es fácil para mi dilucidarlo.
Miles de veces pensé, sin lograr una conclusión, en cuáles eran sus motivos y, tratando de evitar juicios de valor, me decidí solo a observarlos, a veces de cerca y otras de más lejos.
Así como digo lo malo también diré lo bueno, esto es que hay quizás una cuota de sabiduría en su incredulidad, ya que el no corre el riesgo de hacerse ilusiones; aunque antes de empezar a comprometerse o creer en los sueños, es él quién pone final a las historias, tal vez ese argumento de que estaba acordado, se había planeado o se sabía desde el principio es una simple falacia; en una de esas, simplemente cuando las papas queman prefiere apagar el horno e impedir que una siga cocinando expectativas.
Lástima me da pensar lo que se pierde y lo que ya ha perdido en el pasado, porque ya lo decía Kierkegaard que el donjuanismo no genera ninguna satisfacción y a la larga se van quedando más y más vacíos; pero para el hombre que no cree en la horóscopos no hay placer en la permanencia; o más bien; es tanto el placer que podría generarle una historia en serio que no podría aceptarlo o siquiera creerlo.
Una mañana contra todo pronóstico despierta a tu lado y no entiende cómo los astros pudieron predecirlo. En lo único que él confía es en sus predicciones y sus opiniones que suelen ser bastante nefastas, generalmente negativas y de no tan largo alcance.
Antes de relacionarse con alguien, su mente superdotada ya conoce la historia que va a vivir, en su cerebro va siguiendo los pasos que lo llevaran a completar su profecía.
Antes del principio, él ya sabe su final; sabe con quién, cómo y cuándo y sobre todo da vida al después.
Siente que algunas experiencias de su vida son suficientes para desdibujar el futuro, algunas vivencias de su corta vida lo hacen sentir con el poder de etiquetar personas e historias.
No era por una cuestión religiosa, ni por temor a equivocarse o a ilusionarse con una falsa idea del futuro, era por egocentrismo? Sería el mero hecho de creerse superior a cualquier premonición o mecanismo premonitorio lo que lo lleva a no creer es los dichos de la astrología?
No es fácil para mi dilucidarlo.
Miles de veces pensé, sin lograr una conclusión, en cuáles eran sus motivos y, tratando de evitar juicios de valor, me decidí solo a observarlos, a veces de cerca y otras de más lejos.
Así como digo lo malo también diré lo bueno, esto es que hay quizás una cuota de sabiduría en su incredulidad, ya que el no corre el riesgo de hacerse ilusiones; aunque antes de empezar a comprometerse o creer en los sueños, es él quién pone final a las historias, tal vez ese argumento de que estaba acordado, se había planeado o se sabía desde el principio es una simple falacia; en una de esas, simplemente cuando las papas queman prefiere apagar el horno e impedir que una siga cocinando expectativas.
Lástima me da pensar lo que se pierde y lo que ya ha perdido en el pasado, porque ya lo decía Kierkegaard que el donjuanismo no genera ninguna satisfacción y a la larga se van quedando más y más vacíos; pero para el hombre que no cree en la horóscopos no hay placer en la permanencia; o más bien; es tanto el placer que podría generarle una historia en serio que no podría aceptarlo o siquiera creerlo.
lunes, 1 de febrero de 2016
No sabes hasta que sabes
Y así en un momento de esplendor mental previo a entrar en el ciclo del sueño, ese que no me cuesta pero que muchos añoran me di cuenta qué era lo que antes me había estado preocupando; no era el hecho de que él no me amara o que no me haya amado nunca, ni siquiera la sentencia de que no me vaya a amar jamás; lo que atormentaba mi alma y sacudía mi mente era la negación o desconocimiento del mundo de lo que había pasado; me preocupaba que los demás no lo supieran, que él me negara y que fuera la única que lo sabía y que cualquiera iba a desconfiar de mi versión unilateral, dado que todos los demás lo escondían o hablaban de esto en grupos secretos y lo minimizaban. Pero no me molesta más, porque en este descubrimiento descubrí también que el problema era luchar contracorriente, el problema era ser una sola contra muchos; eso ya no me importa. Ahora también lo voy a negar, lo voy a ocultar y voy a hacer como si nunca hubiera pasado; total...no tuvo la suficiente entidad para ser considerado 'algo'. Lo peor de esta decisión que tomé ayer y que reafirmo hoy es que no es plenamente por mi bien o porque piense que es lo mejor, sino que deliro con la idea de que quizás le moleste, que le duela le preocupe o lo lastime la idea de que lo ningunee o que lo niegue, pero...él no piensa en mi; de hecho no estoy segura que en algún momento lo haya hecho. Cómo pudo haber pasado? Ya se olvidó, nunca se acordó, nunca recuerda esos momentos?
Otra de las cosas que anduve reflexionando es que para él no fue igual de importante para mi y ahora mi lógica un poco logra comprender los "niveles de afecto" a los que él se refería; él que tenía (tiene) una explicación y una teoría para todo. Yo siempre estuve en el punto inferior de la escala, esperando subir o una ampliación, cuando llegó no pude disfrutarlo porque siempre estaba preocupada por algo, que si la camarera del bar, que si no soy lo suficientemente divertida, que si le resulto demasiado naive, que si lo estoy molestando y miles de otras cosas que una obsesiva podría tranquilamente pensar.
La verdad es que para lo que ustedes están acostumbrados probablemente no sea nada, no signifique nada, pero para mi y mi nimiedad fue demasiado, de hecho no recuerdo haberme preocupado ni llorado tanto por algo, jamás, pero me olvidaba que lo voy a negar, yo apenas lo conozco, es un amigo nomás y fue más feliz sin mi que conmigo; porque calculo que si uno pudiera realmente elegir, elegiría mayor felicidad, un mayor caudal de amor o lo que sea verdaderamente mejor.
Temo muchas cosas, que yo no me haya sabido vender, que no me mostré tal cómo era pero ya no me dejaron tiempo para averiguar, por suerte como ahora hay que negar por completo su existencia, ya nada puede doler más.
Otra de las cosas que anduve reflexionando es que para él no fue igual de importante para mi y ahora mi lógica un poco logra comprender los "niveles de afecto" a los que él se refería; él que tenía (tiene) una explicación y una teoría para todo. Yo siempre estuve en el punto inferior de la escala, esperando subir o una ampliación, cuando llegó no pude disfrutarlo porque siempre estaba preocupada por algo, que si la camarera del bar, que si no soy lo suficientemente divertida, que si le resulto demasiado naive, que si lo estoy molestando y miles de otras cosas que una obsesiva podría tranquilamente pensar.
La verdad es que para lo que ustedes están acostumbrados probablemente no sea nada, no signifique nada, pero para mi y mi nimiedad fue demasiado, de hecho no recuerdo haberme preocupado ni llorado tanto por algo, jamás, pero me olvidaba que lo voy a negar, yo apenas lo conozco, es un amigo nomás y fue más feliz sin mi que conmigo; porque calculo que si uno pudiera realmente elegir, elegiría mayor felicidad, un mayor caudal de amor o lo que sea verdaderamente mejor.
Temo muchas cosas, que yo no me haya sabido vender, que no me mostré tal cómo era pero ya no me dejaron tiempo para averiguar, por suerte como ahora hay que negar por completo su existencia, ya nada puede doler más.
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