como si no fuera suficiente un entero día de trabajo fuera de mi casa, y situaciones de presión en mi trabajo, como gente que te manda muertos porque es muy hdp, y se divierte generando problemas a otros y disfruta ver el desarrollo de sus creaciones delante de sus narices, pero yo me esmero mucho en no darle el gusto, resultado me estreso más; al margen de todas estas peculiaridades que me pueden llegar a pasar; como si no fuera suficiente la vida laboral y "estudiantil"; cuando uno llega a la casa se puede encontrar un escenario inesperado, como me pasó por ejemplo a mi hoy.
gritos, reclamos, disgustos, pedidos, exigencias y más exigencias, y no que las exigencias no me gusten, pero esto se vuelve agotador, es básicamente algo que se repite a intervalos de tiempo y mi salud mental no está preparada para soportar y aunque lo estuviera no tiene ganas.
hay muchas cosas que podemos hacer que en la comodidad y vaivenes de la vida diaria dejamos de lado para tratar de ganar en calidad de vida, no es por malas personas es porque quizás sentimos que no podemos dar más de eso; la verdad es que mi problema radica en que creo que siempre podemos dar más, entonces termino haciéndome cargo de miles de cosas y las mías son sapo de otro paso, las dejo para quién sabe cuando y cuando lo noto, sufro, y así podría decir que sistemáticamente,
además creo que siempre se puede ser mejor persona entonces a cambio de llegar a conseguirlo, cedo en miles de cosas y muchos se dedican a subestimarme; cosa que cuando se apague el efecto botón callador de secretos, muchos van a terminar en una zanja (leo esto último y me causa gracia); obviamente nunca los voy a contar, es decir el tiempo se los lleva con él, pero muchos si se sorprenderían al saber que cosas que creen que no sé las supe de una u otra forma en el mismo momento que sucedieron.
La verdad es que estoy muy triste por esta situación que se vive en mi casa, porque el nivel se va elevando y en un momento estamos totalmente enajenados, cuando esto sucede no hay mucho filtro y salen a la luz las palabras más hirientes, sobre todo de mi madre que tiene un máster en eso y sabe bien como hacer doler un corazón, si pudiera describir con palabras mis lágrimas lo haría....
La belleza de la vida está en los cambios en saber ver la positividad de las cosas sucedidas, de saber encontrar la alegría en los frascos de tristeza, yo quiero ayudar a que esto sea posible para todos.
La inteligencia será buscar esas pequeñas cosas que nos hacen sonreír y guardarlas en el alma para que nos sirva para luchar en algún que otro momento difícil que nos toque atravesar.
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