Visto y considerando la cantidad de cosas que tengo que hacer y los ruidos molestos que han impedido que me pueda concentrar en mis tareas me decido a escribir algo por aquí aunque seguramente nadie lo lea, cosa que me pregunto siempre es quién leerá esto pero es como poner un mensaje en una botella que luego será arrojada al mar, en algún momento alguien encontrará el mensaje o en el peor de llos casos quedará en el fondo de ese mar sin nunca ser descubierto.
gracias a Dios un ventilador de techo me abanica al ritmo de su aleteo ruidoso porque si no fuera por el el calor me impediría pensar (es una buena excusa ;) )
A veces siento que no sirvo para nada y mis experiencias de la vida real me lo confirman casi a cada momento y esto hablando de alguien que asume responsabilidades.
Me gustaría ser capaz de no equivocarme por más de que de los errores se aprenda, me gustaría tener la clave para reducir el sufrimiento, antes que el mío el ajeno.
En estos días he recibido muchas malas noticias de personas con problemas de salud muy graves que me preocupan ampliamente y que además me generan mucha impotencia. Espero nunca tengamos que estar frente a este tipo de enfermedades que consumen día a día la dignidad humana, pero llegado el caso de tener que estar frente a ella espero sepamos reaccionar y estemos dispuestos a luchar. No podemos permitirle a la destrucción que deshaga lo que somos, o darle la oportunidad a la oscuridad que invade nuestros cuerpos.
A veces tengo ideas muy fúnebres de las cosas pero la verdad es que amo la vida y amo ver la vida de los demás y pretendo que la mayoría del tiempo sea alegre.
Si bien soy una amante empedernida de la libertad, no concibo que una persona se deje matar por una enfermedad que no haga nada para hacerle frente , más allá de que lo inevitable si tiene que suceder sucederá, no se puede tampoco dejar a una persona morir sin más. Si para que se cure hay que cercenar su libertad, creo que estoy de acuerdo.
Al estilo de Camus en La Peste digo si bien no podemos erradicar el mal, hagamos lo que sea para ganarle las batallas que nos da cada tanto, hagamos lo que esté nuestro alcance para intentar impedir su victoria.
Una vez alguien me dijo "muñeca floja" y si agradezco que me encanta escribir, no sé si lo haga bien, pero lo importante es que me gusta hacerlo y me resulta mucho más fácil que hablar; quisiera desde este pequeño lugar invitarlos a que nunca bajen los brazos, que cuando una enfermedad te declara la guerra no queda otra que pelearla, y si sabemos lo que tenemos que hacer hagamoslo con entusiasmo.
Pd: además a la salud debemos cuidarla, y hay cosas que se pueden prevenir, al estilo azúcar moreno les digo: solo se vive una vez!!
Mimí, alguien leyó esto... y en realidad no es lo que importa. Si no lo que hayas sentido mientras escribis, lo que sea, porque sea. Por lo menos asi lo siento.
ResponderEliminarTe recomiendo que leas "La enfermedad como camino" de Dethlefsen y Dahlke (suena a autoayuda, pero no lo es, jaja). Es otra mirada del "mal estar" del individuo.
Saludos!
muchas gracias Talita!!! de corazón, en cuanto pueda lo consigo(los de autoayuda tampoco me disgustan tanto)!
ResponderEliminarun beso!
"Escribe mientras sea posible. Escribe cuando sea imposible. Ama el silencio. " M.A. Bustos.
ResponderEliminarLa enfermedad ajena es la típica excusa para redimensionar los llantos estúpidosque nos suelen acometer. Ní que hablar la muerte. De la enfermedad personal no puedo hablar porque por el momento no me ha tocado. Pero muchas veces el llanto estupido vuelve por razones no menos estúpidas, con lo cual se comprueba que la enfermedad -ajena o no, cercana o de un conocido- no sirve para nada y que no hay nada que nos tenga que hacer valorar la vida más que la vida misma.
Me gusta la idea de ganarle la batalla a la oscuridad y a la enfermedad. Me cuesta hacerla carne yo misma pero me encataría... ! Con verguenza, debo confesar que frecuentemente lloro. Y casi nunca por razones de verdadera importancia...